Wednesday, June 14, 2006

Kala

Hoy hace seis años que me encontré de pronto sosteniendo a ese pequeño cachorro de hombre en mis brazos.
Sabía entonces tan pocas cosas acerca de lo que necesitaba ese extraño tarmangani que más de una vez sentí que la tarea que me había echado en los hombros era demasiado grande para esta pobre gorila. Pero he confiado en mi instinto, y en que la naturaleza ha puesto todas las cosas en su lugar para que estén a la mano cuando se las necesita.
Sigo sintiendo que sé muy poco acerca de los cachorritos humanos, pero al menos, ya nos conocemos y creo que, hasta ahora, las cosas nos han salido harto bien.

Feliz cumpleaños, mi hombrecito; mi amor, mi hijo querido.

Monday, June 12, 2006

Diosa

Lo que voy a decir carece de sentido, pero ahí va:
Ser mamá me ha acercado a ese dios en el que no creo.
Quiero decir que me imagino un poco cómo podría funcionar la mente de dios, o mejor dicho: el amor de dios.
Dios no intervendría tanto como se le supone.
Como una madre desaprensiva, dejaría que sus criaturas se equivocaran y fueran eligiendo sus propios caminos, cometiendo sus propios desatinos.


Quisiera, con todo mi corazón, creer en Dios.

(Mientras ese momento llega, Nick Cave & the Bad Seeds.)


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Wednesday, June 07, 2006

Don't come after

Tal vez se deba a que soy buza, pero quedé pegada con este video.





Y si tú eres como yo, te ha hechizado la canción y quieres desesperadamente saber de quién es el tema que acompaña esas imágenes.
Respuesta: Vangelis, "Ask the mountains". Canta Stina Nordenstam. Pero tienes que buscar la Single Version.
Acá, parte de la letra:

Don't come after
Don't come after
Don't come after

Come
Come
Come
Come

Don't come after
Don't come after
Please don't follow me along
When you read this I'll be gone

Ask the mountains
Springs and fountains
Why couldn't this go on?
Couldn't our happiness go on?
Ask the sun that lightens up the sky
When the night gives in, to tell you why

De nada.
Ah. Por alguna razón, tengo el impulso de dedicarle -o señalarle, más bien- este tema a Logan, reciente encuentro en la blogósfera. Saludos.

Saturday, June 03, 2006

Amor al primer contacto

No creo haber puesto nunca antes mis manos sobre uno de su clase. ES que, desde lejos, me producía desconfianza; me parecía tosco y rudo; creía que exigiría de mis dedos y de mis hombros una fuerza y un entrenamiento que no tenían.
Así que me llevé una sorpresa deliciosa cuando me crucé sobre una clavícula su correa y, al pulsar sus gruesas cuerdas, las sentí vibrar, blandas, casi cremosas, sobre los trastes del mástil.
El sonido se me perdía entre los acordes de la guitarra y los desmanes de la batería; traté de seguir la guitarra calculando los tonos más o menos por la posición de las manos del guitarrista.
Hicimos un par de ensayos. El guitarrista –primo dilecto– me indicó los tonos de un “ostinato” que repetí para un par de temas.
Toqué. Me resultó extremadamente fácil. Pude olvidarme a los pocos segundos de “tener que tocar”, para perderme en el sonido conjunto y disfrutar de “estar en el grupo”.
Supongo que ésa es la gracia del bajo: que puede ser un instrumento muy simple. Puede limitarse a cumplir su función y va a sonar bien. Fome, tal vez, pero bien.
Me pareció también que puedes aprenderlo en el acto mismo de ensayar con el grupo; es decir, sin necesidad de demasiadas horas perfeccionándote en solitario.
Y además… lo encontré rico, voluptuoso. Se acomodó como una mascota regalona colgando de mis hombros y me encantó su peso, su textura, su largo mástil, la amplitud de sus espacios entre los trastes. Adoré su sonido retumbando hacia arriba a lo largo de mi espina dorsal.
Me he vuelto a enamorar.

Thursday, June 01, 2006

BREAKING NEWS

¡¡LA VIEJA SAPA ESTÁ DE VUELTA!!

Monday, May 29, 2006

¿A ver si resulta?




Resultó..!
Si quieres hacer tu propio puzzle, pincha acá.

Friday, May 26, 2006

Personaje Incógnito II



A estos sí que no me los adivinan ni... ni aunque pasen cien años.

Friday, May 19, 2006

Lolita, "te voy a dedicarte" un tema...

A raíz de los comentarios del post anterior, me permito afirmar con cierta desazón que sí, que pese a que gente llena de mierda hay en todos los géneros, razas, condiciones y edades, encontrar pareja es más duro para las mujeres desde cierta edad para arriba.
A todas esas lolas que están escuchándome en el ciberespacio, les voy a dedicar este tema de Aimee Mann. Métale volumen.


You look like a perfect fit
For a girl in need of a tourniquet
But can you save me?
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone

'Cause I can tell
You know what it's like
The long farewell of the hunger strike
But can you save me?
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone

You struck me down like radium
Like Peter Pan or Superman
You will come to save me
C'mon and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
'Cept the freaks
Who suspect they could never love anyone
But the freaks
Who suspect they could never love anyone


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Tuesday, May 16, 2006

Amar en la oscuridad

Encontrar el verdadero amor siempre es un problema. Peor si estás en una edad en que el mercado empieza a hacerse muy reducido: probablemente, los tipos aceptables con que una se topa ya estén comprometidos y si, por el contrario, están disponibles, seguro que es porque están muy ré cagados.
Hay un chiste al respecto, que compara a los hombres con los baños públicos: están todos ocupados, y los que no, están demasiado llenos de mierda. Pero, menos escatológicamente, puede decirse que una se siente sola y rodeada de oscuridad, como a cientos de metros de profundidad en el oscuro océano.

Bueno, hay especies distintas del homo sapiens que, en esas exactas condiciones, han resuelto, a su manera, el problema.

En cierta especie de peces abisales, el macho nace sin sistema digestivo y con un olfato poderoso. Tiene que localizar a una hembra, y rápido, para poder sobrevivir, ya que no es capaz de alimentarse en forma independiente. Cuando encuentra a la hembra, la muerde en el costado y, mediante una cierta enzima, funde el tejido de su boca con el del costado de la hembra. Poco a poco, se funden hasta compartir la irrigación sanguínea, y el macho se termina por convertir en poco más que una bolsa de testículos, que liberan el esperma en el momento apropiado. Es lo que se llama “parasitismo sexual”.

Transcribo una cita extraída de “Scientific American”, atribuida al naturalista William Beebe: "To be driven by impelling odor headlong upon a mate so gigantic, in such immense and forbidding darkness, and willfully to eat a hole in her soft side, to feel the gradually increasing transfusion of her blood through one's veins, to lose everything that marked one as other than a worm, to become a brainless, senseless thing that was a fish--this is sheer fiction, beyond all belief unless we have seen the proof of it."
Podrían extraerse miles de metáforas y moralejas de estas raras conductas de los peces. Yo sólo diré: ¡Háblenme de amores tortuosos!

Nota 1: Créditos de la imagen: Museum of Comparative Zoology, Harvard University. Por favor, fíjense en esa especie de aletita ventral que tiene el pez: no es una aletita ventral, es el macho.
Nota 2: A tod@s quienes, como yo, éramos un poquito nerds y soñábamos de chicos con ser naturalistas, recomiendo la página "Tree of life web project". Simplemente maravillosa.

Monday, May 08, 2006

Cuidado con el mono

De todo hay en la viña del Señor. O en este campo de flores bordado. Pero entre sus productos más ridículos está Esteban González Araneda, el líder neonazi que se piteó a un cabro en el Persa Bío Bío.
Es experto en artes marciales y a la vez, la prueba viviente de que ese tipo de actividad deportiva puede producir, en ciertos individuos, perniciosos efectos sobre las células grises.
Un diario publica una foto en que aparece inclinado frente a una bandera nazi, mientras deja que le terminen de tatuar el escudo de Chile entre los omóplatos.
Todo lo que se ve es su espalda regordeta, con lunares y espinillas, y su cabeza de braquicéfalo, rapada, con la pelambrera cochambrosa e hirsuta de sus antepasados mestizos.
Pobre tipo. No se da cuenta de que en nombre de esa misma bandera frente a la que se está inclinando, en otra época y otro lugar, lo habrían gaseado sin contemplaciones. Por feo, por rasca, por poco ario.
Tampoco se da cuenta del evidente homoerotismo oculto tras el ideal apolíneo de una “raza pura”, ni de que andar en grupo, con armas, golpeando y acuchillando gente indefensa es cualquier cosa, menos un acto valeroso.
Es ridículo, es patético. Hasta podría haber sido gracioso, pero ya se sabe: los monos con cuchillo, sobre todo en banda, son peligrosos.

Tuesday, May 02, 2006

Personaje incógnito I

Tengo dos personajes incógnitos que presentarles. El primero supongo que será más fácil.
Sepan eso sí que esta pequeña prueba a mis lectores va con trampa. Veamos si, sin utilizar Google, son capaces de identificarme este personaje incógnito.



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La trampa está, desde luego, en que al que sea capaz de identificarlo se le van a empezar a "caer las sotas" por las mangas de una manera...

Suerte!

Wednesday, April 26, 2006

Dos chicos jugando a las escondidas II


Pregunta: ¿Es que Ennis no amaba ni siquiera un poquito a su mujer?

Sunday, April 16, 2006

Dos chicos jugando a las escondidas

Me pasó lo que a mucha gente que vio la película: no poder sacársela de la cabeza fácilmente.
Salí con la impresión de que no era, después de todo –y según yo esperaba- una película tan romántica. Bueno, claro que lo es, pero más allá de eso, me pareció que era una película acerca del paso de los años. De cómo envejecer es, en cierto sentido, ver cerrarse las distintas puertas y ventanas por las que uno se puede escapar de la propia vida, de sus constreñimientos.
Pero todas estas ideas están en la Internet. Sin embargo, intuyo en la película algo más; algo que sentí emanar de una escena en la que Ennis y Jack, gritando, desafiándose mutuamente, corren en pelotas hasta el borde de un precipicio para saltar al agua del lago, algunos metros más abajo.
No era una escena romántica: se trataba sólo de un par de chicos haciendo travesuras. Un par de chicos en libertad total.
Es notable cómo, en las escenas sobre los encuentros de Jack y Ennis en la montaña Brokeback, el director elige mostrarnos, además de la pasión de los cuerpos, la camaradería masculina.
Es como el paraíso perdido de los machos que se casan. O, más bien, de los machos que se hacen adultos. El macho adulto tiene que aprender a administrar su salvajismo adolescente, su exceso de energía física, sus erecciones. Convertirse de “man” en “gentle – man”. Domesticar la testosterona.
Los hombres así adultos tienen pocos amigos íntimos. Digo pocos, porque no me atrevo a escribir que lisa y llanamente, no tienen amigos íntimos. Quiero decir, un amigo con el que te vayas, como hacen Ennis y Jack, a pasar el tiempo a una montaña. Hacer todo lo que ellos hacen... excepto tirar, claro. Y en una de ésas, también tirar.
Yo creo que esto es parte del costo de esa adultez-domesticación, y también, por supuesto, del horror al homoerotismo.
Pero me imagino que por ahí, en alguna parte del corazón, el macho animal doméstico añora un espacio para el libre ejercicio de una amistad preadolescente: un lugar físico y psíquico para desentumecerse, estirar los músculos, admirarse y encontrarse bellos en su masculinidad; libres incluso del deseo de la mujer, para que ni siquiera su hombría se defina en función de ellas.
Como cuando eran niños; cuando eran nada más que chicos jugando a las escondidas.

(Por cierto, la toma frontal de los chicos saltando al agua fue editada y en definitiva, sacada de la película.)

Wednesday, April 05, 2006

¿Quién inventó el astrolabio?

Esta página reúne breves reseñas biográficas de mujeres que alcanzaron algún reconocimiento en el área de las matemáticas. Los textos, además de breves, son evidentes traducciones de otro idioma -probablemente del inglés- así que hay que leerlos con cierto tipo de benevolencia, pero vale la pena hacerlo.
Impresionan los pequeños vistazos que se nos dan acerca de las vidas de esas mujeres: De una, por ejemplo, se nos dice que su trabajo permaneció muchos años ignorado, pero que habría sido la primera persona que entendió lenguajes de computadora y programación. De otra, se nos informa que durante su vida recibió el premio "Hombre del Año en las Ciencias de Cómputos", otorgado por la Data Processing Management Association (el subrayado irónico es mío).
Otra, logró milagrosamente dedicarse a estudiar matemáticas y cuidar de sus ¡veinte! hermanos, ya que nunca se casó (ahí sí que habría sido imposible para ella publicar el libro en que describe una cierta "curva de plano cúbico", supongo). Otra más, fue traicionada por su tutor, quien dijo a todo el mundo que el libro de física que ella acababa de publicar en realidad no era de su autoría. Cuando se arrepintió y confesó la verdad, ya era tarde: Emilie había muerto.
Muchas de estas biografías dan cuenta de muertes tempranas. La peor fue, sin duda, la de Hipatia: Matemática brillante, inventora del astrolabio, directora ni más ni menos que del Museo al que pertenecía la Biblioteca de Alejandría; en fin, mujer educada, en uno de los peores siglos para haberlo sido, concentró el odio de una turba de fanáticos religiosos que consideró que su saber era pagano. Al negarse ella a convertirse a la nueva fe, la mataron separando su carne de sus huesos con el filo de conchas marinas.
Poco después, estas mismas gentes quemaron la Biblioteca de Alejandría.

Sunday, April 02, 2006

Dónde almorzar en Nehuentúe

Al norte de Puerto Saavedra, y tras cruzar en balsa el río Imperial, se llega al pueblo de Nehuentúe. Quería llegar, porque unas chicas que recogí en el camino me habían dicho que el mejor lugar para almorzar en toda la zona, era la casa de una señora, en la primera calle de Nehuentúe luego de cruzar el río.
Mi primer intento fracasó: la balsa estaba temporalmente detenida al otro lado del río. Seguramente, era hora de almorzar también para el balsero.
Opté por devolverme en dirección a Carahue y tomar en Tranapuente el desvío a Nehuentúe. Pero cuando me encontré en el camino de ripio, apareció una salida hacia Nehuentúe, sospechosamente, hacia el oriente; según yo, era el lado equivocado para tomar hacia la costa.
Desconfié; seguí andando, me entusiasmé con el camino, y me imaginé llegando a almorzar a Tirúa.
Pero el camino era pesado. Además, era la tercera vez en mi vida que manejaba una camioneta, y no me atrevía a andar a más de sesenta kilómetros por hora: después de todo, soy una mamá en serio, lo que supone andar con cuidado sobre todo en este tipo de aventuras unipersonales.
Así que cuando apareció un caminito que decía "La Lobería", me desvié hacia la costa.
Me imaginaba una caleta de pescadores y, en el mejor de los casos, un restaurante donde comer un pescado frito. En el peor de los casos, un puestito donde comprar unas almejas y un limón.
Pero no había nada de eso. De hecho, después de un espectacular camino de tierra roja y amarilla, serpenteante entre los bosques, me encontré en un caserío donde no andaba un alma.
Avancé con cuidado, acercándome a la playa. Los únicos seres vivos eran unas vacas y unos chanchos paciendo descuidados. El lugar estaba rodeado de cerros, todos de un increíble verde esmeralda, con manchones oscuros correspondientes a arboledas.
Llegué al fin del camino, que terminaba en una caída de unos tres metros sobre la arena. Detuve la camioneta y me bajé a mirar… la playa era increíble: un pedazo de cerro se internaba un poco sobre la arena, donde el viento y el mar habían formado un portal de roca.
A esas alturas, la cámara funcionaba a regañadientes: las pilas estaban descargadas, y el truco de frotarlas o cambiarlas de lugar, estaba dejando de funcionar.
Después de un rato, desanduve camino hasta un pequeño desvío que indicaba “a Coi Coi”. El camino estaba interrumpido por un portón, que tenía un letrero que decía “Siga adelante, sólo cierre el portón”. El portón era pesadísimo; me herí una mano al moverlo.
Cuando, pocos metros más allá llegué a la playa, había bastante más gente: un grupo de pescadores de un club de pesca de Nueva Imperial. Conversé con ellos unas pocas palabras. De su pesca, sólo pude reconocer un tollo tremendo que traía en vilo un tipo que se acercaba desde la playa.
Estuve poco rato ahí; me sentía un bicho extraño: mujer, sola, santiaguina, en una camioneta arrendada, llegada de casualidad por ahí… Así que emprendí el camino de vuelta.
Esta vez tomé la salida a Nehuentúe de la que había desconfiado antes, que primero me llevó hacia Tranapuente y después, por una preciosa costanera paralela al río, me dejó en Nehuentúe. O más bien, en el brazo de río que había que cruzar en balsa para llegar hasta Moncul. Habría intentado ese cruce, pero el letrero que lo anunciaba advertía que sólo debían cruzar vehículos con tracción en las cuatro ruedas.
Por fin, pues, había llegado a Nehuentúe y al restaurante recomendado. Llegué a eso de las cuatro de la tarde: según las chicas que me lo recomendaron, a la hora de almuerzo se llenaba, así que finalmente, fue bueno haber llegado más tarde para no tener que esperar, pero entonces ya no les quedaba róbalo, sino sólo pejerreyes.
Almorcé cuatro pejerreyes fritos con arroz, y ensalada de tomates con cebolla. De postre, cortesía de la casa, me ofrecieron frambuesas con crema. Terminé con un café epresso. El opíparo almuerzo salió por la módica cifra de dos mil quinientos pesos. Habría fotografiado el plato y el lugar, pero la cámara ya había dejado de atender mis ruegos.
En todo caso, el lugar se llama Restaurant Moll’s y es una casa de madera, habilitada para servir comidas, limpia, hogareña, atendida por sus propios dueños.
Absolutamente recomendable.

Tuesday, March 14, 2006

Paréntesis espaciotemporal

Estoy lejos, trabajando. Con poquísimo tiempo para el blog. Robo unos minutos del trabajo para escribir esta entrada, para agradecer las visitas y para avisar que les estoy leyendo aunque dudo que tenga tiempo de comentarles.
También he habilitado la verificación de palabras, atendido que parece que en alguna parte de la blogósfera se piensa que nuestras vidas sexuales necesitan de algún "improvement".
Saludos...

Tuesday, March 07, 2006

Huevos revueltos


Puede ser una odisea encontrar cerca de mi oficina un lugar donde vendan huevos revueltos. Hoy con el bajón de hambre de las 11 de la mañana, salí parpadeando al sol de la calle, y tuve que preguntar en tres locales antes de encontrar un restaurante donde prepararan huevos revueltos. Antes de contestar, la tipa echó una mirada al reloj de pared, como esperando la aprobación de su dios, y sólo después me contestó que sí, que podían prepararme unos huevos revueltos, con pan tostado y un té.
Qué raro fue que fuera raro salir a pedir huevos revueltos a las 11 de la mañana. Sospecho que se debe a la campaña concertada de desprestigio hacia los huevos revueltos. Pero la gente no debe dejarse engañar: Se trata de un vil complot, un castillo de naipes elevado sobre débiles calumnias. Debemos defender a los huevos revueltos. Dejemos que las instituciones funcionen, disopando cualquier duda, pero no dejemos de exigir huevos revueltos a las 11 de la mañana. Sólo así, finalmente, se impondrá la verdad y se hará justicia a los maravillosos huevos revueltos.

Thursday, March 02, 2006

Manía en acción

Cuando hablé de mis manías, conté aquello de los lápices de tinta china. Bueno. Opera a estos niveles:
Encontrábame yo estudiando unas carpetas, y decidí que debía tomar algunos apuntes.
Empecé a buscar mi rapidograph. No estaba en la cartera. Tampoco en los bolsillos de las chaquetas, ni en las carpetas a mi alrededor.
Mi desazón empezó a crecer, cuando de pronto, ¡iluminación! El rápido está en la carpeta naranja, ésa que dejé en el auto porque no la iba a necesitar...
Mandé a mi secretaria al estacionamiento a buscar la carpeta. Seguramente ella está convencida de que me trajo unos documentos tremendamente importantes: me dio vergüenza darle a entender que, en verdad, lo único que me interesaba de ese legajo era el lapicito, inocentemente insertado en el lomo de la carpeta naranja.
Lo sé; estoy cagá...

Monday, February 27, 2006

Thursday, February 23, 2006

La tarea: tarde, pero por fin.

Manías, o mejor dicho, rarezas de la Señora Interesante, por encargo de Matt:

  • No usar el reloj todo el tiempo en la misma muñeca: por un tema de "energías", tengo que cambiarlo cuando "siento" que ya lleva mucho en el mismo brazo. Esa "sensación" se percibe como un cosquilleo especial en la muñeca. Lo sé: Neuras de una, nomás. Y también me imagino que alguno piensa que el cambio obedece a la necesidad de peinar las muñecas alternadamente.
  • Acostarme sobre el lado izquierdo para, cuando estoy a punto de dormirme, cambiar a la posición opuesta. La idea, en este caso, es no dormir aplastando el corazón, porque una tiene pesadillas. Y esto, señores, no es neura.
  • Escribir de preferencia con utensilios que sean capaces de manejar tinta china: un rapidograph -pero no de los desechables, que no usan tinta china- o una Art Pen - aunque ultimamente he optado por el rapidograph: la Art Pen permite la tinta china, pero con dificultades.
  • Negarme, hasta las últimas consecuencias, a usar el MSN Messenger: mis amigos online, por suerte, me aprecian lo bastante como para descargar -algunas veces, sólo por mí- el Yahoo Messenger.
  • "Cada individuo es un milagro, una casualidad, una coincidencia de infinitesimales posibilidades y, por ende, único e irrepetible." La manía, en este caso, consiste en extender esta idea a las baratas, moscas y hormigas y, en realidad, a todo bicho o criatura perceptible al ojo desnudo, con desastrosas consecuencias para mi vida práctica. Reconozco, eso sí, que este verano me he relajado, y que a mis manos ha muerto algún centenar de hormigas que estaban en el lugar y momento equivocados.

Me costó encontrar estas manías o rarezas, pero no fue porque yo tenga pocas; lo difícil fue escoger las más líricas y presentables públicamente. Las otras, las inconfesables, se quedarán conmigo e, idealmente, me las llevaré a la tumba.

Delego ahora la tarea en estas personas, elegidas porque tengo la impresión de que no les ha llegado la tarea: Renata, Jazz, Gattopardo, Artista Integral y Ass2006, que me comentó en el post anterior (sí, ya sé que éste no es un personaje real, sino una especie de spam commenter, o como diablos se llame, pero estoy segura de que, con mayor razón, es un maniático de tomo y lomo, un obsesivo-compulsivo).